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Taroudant , un folclore y una historia
En: Ciudades de Marruecos29 Febrero 2008

Taroudant ciudad marroquí que se encuentra al sur de Marruecos a unos 76 kilómetros de Agadir en el centro del llano del Souss, rodeada por el Gran Atlas y del Anti Atlas, que es considerada a nivel mundial la cadena montañosa más importante del mundo, esta ciudad tiene un lugar muy venerado en la historia de Marruecos por ser una de las defensas de más prestigio patrimonial. Esta cuidad posee gran cantidad de jardines, olivares y palmeras que transmite un cuadro típicamente pintoresco hundido en un mundo de colores.
Taroudant fue la capital de los saadies en el siglo XVI que dispone de cinco colosales puertas moriscas que forman una gran muralla y son : Bab al-Kasbah, Bab Zorgan, Bab Targhount, Bab Oulad Bounouna et Bab El khemis. Todas estas puertas se doblan y certifican su carácter defensivo impresionante.
Otro monumento digno de citar, es el Kasbah que ocupa la parte noreste de Taroudant. Se surte de vueltas cuadradas de dimensiones más reducidas que las de la gran muralla, esta gigantesca Kasbah llevan los rastros de reorganizaciones que dan prueba de las aventuras que había vivido la ciudad a lo largo de la historia.
Taroudant muy conocida por su artesanía, del cuero, hierro forjado, la madera, madera escultada o bien pintada, cerámica y sus joyas berberiscas en dinero, atrae a numerosos turistas vienen del mundo entero a buscar la suavidad de esta ciudad y el arte de vivir berberisco y la hospitalidad del marroquí en un clima sumamente moderado.
El souk de Taroudant es el lugar de cita especial, sobre el lugar Assarag los cafés les ofrecen sus terrazas animadas y calurosas muy frecuentadas al final de la jornada, el mercado municipal de Jnan Jamaa abunda todas las especialidades berberiscas arabigas, bazares, ultramarinos.
Por otra parte, Taroudant actualmente se ha convertido en un importante centro de tránsito caravanero, famoso para la abundancia y la calidad de sus mercancías: azúcar, algodón, arroz. En sus alrededores, el pueblo de Arazan albergaba una de las comunidades judías más prósperas del Sur.
En esta región, siguen utilizando aún los graneros colectivos. Los habitantes se vuelven en verano a las montañas, dejando al pueblo encargado de la supervisión del Agadir que contiene los bienes de cada familia.
Por otra parte, podemos decir que a Taroudant, como en toda región de Marruecos, el folclore es un conjunto de bordes muy variados, se distinguen las tropas, dekka, hmadcha, aissawa, laabid, gnawa, ahwach u otras tropas.

El folclore es una clase de música que se transfiere de una generación al siguiente de modo heredero de padre a hijos y así de seguido conservando sus cánones artísticos tradicionales. La expresión del alma berberisca pasa indiscutiblemente por los bordes y la música, que son los dos componentes de un arte que se transmite de generación en generación desde siglos en las montañas marroquíes.
Las escenas de bordes berberiscas hacen intervenir a veces varias decenas de participantes, cuyo jefe de borde (raïss), que lleva a su tropa con un dinamismo que pasma, el ahouach es una ceremonia nocturna en la cual las mujeres forman una ronda en torno a un fuego de ramas ligeras, es un espectáculo definiblemente impresionante.