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Los dátiles, un alimento de siempre
En: Cultura y sociedad23 Marzo 2008

La producción de los dátiles ocupa un lugar muy privilegiado en los calendarios agrícolas y festivos de las diferentes poblaciones berberiscas marroquíes porque se le considera un alimento indispensable y diario en algunas zonas sahrauíes del sur de Marruecos.
El dátil es un alimento nutritivo básico que cubre las necesidades nutritivas para el cuerpo humano, es saludable, delicioso y de fácil tomar. Es un ritual donde se mezcla lo profano y lo religioso de la manera más sútil y combina entre alimento sano y tradición religiosa.
La recolección de esta fruta seca que así se la llaman es una fiesta y una feria popular de los marroquies que esperan con afán y alegría empezar la gestación de dicha fruta bendita. En ciertas épocas del año, los saharauies prevalecen profundamente preocupados por el estado de una cosecha que esperaron pacientemente y que va a determinar todo el curso del año siguiente.
Con las ganancias sacadas de la venta de los dátiles, las familias comprarán en los souks todo lo que necesitan en un año elementos nutritivos básicos. Si el ganado llega a faltar por un u otro motivo, leche en polvo y de la lana que debe tejerse que vendrá a añadirse a la cesta de la compra berberisca.
Probalblemente algunos visitantes, y hablando de los aventureros de entre éstos, descargan en una de estas esquinas remotas, no hay hasta el principio de la recolección, o sea hay campos muy extensos en donde los pobladores tienden a amasar de alli o allá los frutos.
Una excepción que es apropiado citar en esta línea, no obstante en estos acontecimientos que dan ritmo la vida berberisca: la fiesta de los dátiles de Erfoud, tres días memorables y maravillosos. En los oasis, es la alegría al enfoque de la recolección, de agosto a octubre.
El pueblo (o takbilt en tachlheit) está formado por una serie de aadems y de kanouns. Cada aadem dispone de un criado negro, a menudo ayudado de sus niños que se convertirán a su vez en (khemmassa) y herederos del presente amo y así sucesivamente.
Es necesario precisar que la gente de color no puede ni participar en elección de los amzouars, ni ser de estos últimos por cuestiones malfundadas de racismo o injusticia social por llamarlo de una manera.
Aparceros (khemmassa) remunerados a la cosecha, alfareros, carpinteros o herreros, sus oficios reservados, estos descendientes de esclavos de África pueden sólo subir a las palmeras para cortar los regímenes sobrecargados por el peso de las frutas.
Para que los regímenes no ceden, los aparceros los sostienen con ayuda de una rama en "V" (tassddout) a menudo recortada en un pie de laurel rosado, esta planta que abunda en los Ouedes del Sur del país. Como el olivar, la higuera y el vid, la palmera vive mucho tiempo. Algunos son centenarios que alcanzan cerca de trenta a sesenta metros de cumbre.